El arte de convertir un barrio humilde en actor protagonista
La improvisación permitió a un ama de casa de 70 años atreverse a lo impensable: cantar, bailar, lucir su vis cómica. Le dijo a su profesor que era la primera vez que le ocurría, que “algo se había apoderado de ella y que se sentía plenamente feliz”. Cuando Ignacio Mateos, creador de la compañía Producciones Almargen, escuchó la frase de su alumna, constató que el teatro cambia vidas. Es, de hecho, el propósito de su proyecto educativo Acto Reflejo: transformar Palma-Palmilla, un barrio vulnerable de su Málaga natal.
