El asesinato de ocho policías en Oaxaca y el Estado de México dibuja el poder local de las mafias
El asesinato de ocho policías entre el martes y este miércoles en tres ataques distintos en Oaxaca y el Estado de México ha puesto de nuevo sobre la mesa la incómoda idea de que las mafias hacen y deshacen a su antojo, en amplias regiones del país. No hay muro que las frené, enraizadas, como están, en los ámbitos político y económico de tantas regiones y municipios. Las autoridades aún no han informado de detención alguna relacionada con estos nuevos casos. En el Estado de México, ni siquiera han dado detalles de lo ocurrido de manera oficial.
