El Gobierno del Reino Unido apuesta por relajar las normas urbanísticas y medioambientales para impulsar el crecimiento económico

El Gobierno del Reino Unido apuesta por relajar las normas urbanísticas y medioambientales para impulsar el crecimiento económico

El Partido Laborista de Keir Starmer conquistó el Gobierno del Reino Unido, el pasado julio, con la promesa de que la economía británica volvería a crecer, después de catorce años de desidia conservadora. Seis meses después, el PIB registra unas cifras planas, los analistas hablan ya de estanflación —inflación alta, del 2,5%, más crecimiento congelado— y el pesimismo se extiende entre la clase empresarial, sobre la que recayó el pasado octubre un aumento impositivo de más de 48.000 millones de euros. Starmer intenta reconquistar el apoyo de los mercados con la promesa de una ambiciosa desregularización urbanística y medioambiental.

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