El paseo marítimo de Matalascañas, en el aire

Tras el tremendo oleaje que hace dos semanas arrasó el paseo marítimo y dejó expuestos al mar varios edificios de la macrourbanización de Matalascañas (Almonte, Huelva), ha llegado la resaca política con desencuentro. Este miércoles el Ayuntamiento de Almonte y el Ministerio para la Transición Ecológica demostraron que arreglar los daños costará sudor y lágrimas. La cuestión más relevante para los 150.000 veraneantes que acuden a este tramo de la costa pegada a Doñana, es si el paseo marítimo estará arreglado este verano. Pero parece muy cuesta arriba.

