El triunfo pírrico de Sheinbaum
Dejaron en el camino la decencia, su descaro de ahora en adelante tiene forma de acordeón, no pudieron ni empatar los números de la llamada revocación de mandato, muchos menos los de hace un año de la presidenta “más popular”, pusieron un nuevo subsuelo a lo que debe ser considerado su voto duro… y aun así, ganaron lo más importante: la captura morenista del Poder Judicial es una realidad.
