Un balance macro positivo
Si a finales del año 2022 el temor respecto a la economía mundial era asistir a una estanflación, que finalmente no se materializó —el PIB global creció en 2023 a un ritmo del 3,4% y la inflación cedió del 8% al 4%—, a finales de 2023 la palabra más utilizada a la hora de predecir 2024 fue “aterrizaje suave” de la actividad mundial. Pero con una repetición de la tasa de crecimiento, está claro que ese pronóstico pesimista tampoco se ha cumplido. Y en materia de inflación el resultado ha sido una moderación adicional, hasta el 3,3%.
